Sombras

Fría humedad nocturna y silencio. Un cuerpo yace cubierto de helechos en lo más profundo del robledal. Por nadie espera el tiempo en su largo viaje, y nuevos cuerpos vivos surgen del corrupto, abandonado por la Diosa. Brilla un pensamiento.

"Gran Cabra Negra, apiádate de aquel que por error te olvidó y perdónale por siete veces. Gorgo y Mormo serán de nuevo adorados y una nueva edad gloriosa reinará en tus tenebrosos bosques poblados de Oscuros Retoños."

Nace la luna e ilumina al corrupto. Mueren los nuevos vivos resucitando al finado. Temed al Amo del Señorío; pues ha regresado.

La noticia corrió de boca en boca: "El Elegido ha regresado de entre los muertos. ¡Resucitó! ¡Resucitó por la mano de la Diosa!" El combulso Señorío, aquejado del caos propio al desgobierno, se despereza tras la noticia y parece dispuesto a cortar la mala yerba que crece descuidada en el Cráneo de Ymir y el Altar del Holocausto bajo la atenta mirada de siete esqueletos colgados del Viejo Roble.

La megalomanía propia del Presidente no-electo de la República podría resultar fatal para el Señorío si no se actúa de forma rápida y precisa. Se requiere gran cantidad de ganado y que el ujier limpie y prepare con presteza la daga de sacrificios.

¿Conoce alguien el paradero del Sr. Rimbombante?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde nuestro retiro en el modesto y funcional Palacio de Yoyogi-Uehara, donde retrato sin parar al Grande y Bello Tomoya I, quedo conVulsionado, preso de contracciones intensas e involuntarias de los músculos de mi cuerpo serrano y rimbombante, ante el regreso del Elegido.

En la distancia intercontinental resuenan lejanos los ayes de la Metrópoli Medusiana, antigua Tomoyasville. Gozamos, junto al exiliado Presidente, de una modernidad sin límites, unas faldas breves y un sinfín de delicias crudas que, sin duda, harían enfermar al Elegido.

¡Ah! ¡Qué gozosa vida la del Pintor de Cámara de Presidente Exiliado a uno de sus territorios ultramarinos!

Ahora ruego me disculpen, pues nos vamos, el Presi y yo, a jugar al Mah-jong al Palacio Imperial de nuestro primo Maru-Hito.

Besos a sus Oscuros Retoños.

GaNDuL SaGaZ dijo...

Apenas reabiertos nuestros ojos carentes de iris y ya se encuentra Nos ante el primer traidor. Con razón no encabeza esta entrada la habitual decoración que siempre Vos decoró. ¡Cría! ¡Cría cuervos!

No hace tanto tiempo que el ahora adorado Tomoya I os vejaba con sus palabras sin piedad alguna; sin duda tantas comodidades y concubinas son malas para la memoria. Gozad de vuestra actual condición. Disfrutad en vuestro retiro, mas no esperéis por nuestra benevolencia.

Memento mori,
GaNDuL SaGaZ, Señor del Sie7e

Zar Polosco dijo...

El gusano Tormentario Memento Mori Señor del Lóbrego tornose capullo y de ese capullo retornó el gran capullo en persona que no es otro que el Señor del Siete.

La paz me adocena. Retornará convulsa la contienda y en el fragor ganaré y perderé, pero me sentiré vivo taladrando sus meninges y fragmentando sus falanges.

Y que el señor Rimbombante, para pintar los cuernos de Tomoyete utilice brocha gorda. No podrá ser de otra manera.

GaNDuL SaGaZ dijo...

Pierde el cielo equilibrio,
cae derrumbado encima de ti,
escóndete un mundo,
que nadie lo vea,
cierra las puertas y espera,
ha llegado tu hora
y dudo que alguien merezca
un segundo así.

¿Duele el dedo en la llaga?
contempla el vacío
desde este rincón.
Muérete a solas,
nadie te enseña,
cierra las puertas y espera,
ha llegado tu hora
y dudo que alguien merezca
un segundo así.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
la sordera que fue mi alimento.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
que alguien le grite al viento:
¡Puedes contar conmigo!
¡Puedes contar conmigo!

Teme al rumor de la risa,
no encuentro el motivo
que se atragantó,
escúpelo pronto, maldita sea.
Cierra las puertas y espera,
ha llegado tu hora
y dudo que alguien merezca
un segundo así.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
la sordera que fue mi alimento.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
Que alguien le grite al viento:
¡Puedes contar conmigo!
¡Puedes contar conmigo!

Oculta el más estimado tesoro.
Quien no guarda un secreto
no es de fiar.
Escóndete un mundo,
que nadie lo sepa,
cierra las puertas y espera,
ha llegado tu hora
y dudo que alguien merezca
un segundo así.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
la sordera que fue mi alimento.
Burbujas de sangre hirviendo
caen dentro de ti,
que alguien le grite al viento:
¡Puedes contar conmigo!
¡Puedes contar conmigo!

Texto cortesía de:
Héroes del Silencio
Sangre Hirviendo